El sandwich o emparedado remonta sus orígenes al siglo XVIII en Inglaterra, en la época de negociación del tratado de Paz de Aquisgrán.  En la delegación que representaba a la Empreatriz María Teresa I de Austria se encontraba el aristócrata John Montagu, IV Conde de Sandwich, quien debido a su afición a los juegos de mesa descuidaba sus comidas durante las negociaciones.

Preocupados por esta situación, sus criados se las ingenieban para preparar alimentos que John pudiera comer sin dejar de jugar a las cartas.  Así pues, el Conde de Sandwich se acostumbró a comer sujetando dos rebanadas de pan para evitar mancharse los dedos con el fiambre y las carnes frías que le servían sus criados.  Esto permitía satisfacer su apetito sin dejar dejar de jugar como un verdadero caballero inglés.